martes, 21 de enero de 2014

PERFIL DEL FILÓSOFO, PLATÓN

En primer lugar, comenzaremos diciendo que aquéllos [los filósofos] desconocen desde su juventud el camino que conduce al ágora y no saben dónde están los tribunales ni el consejo ni ningún otro de los lugares públicos de reunión que existen en las ciudades. No se paran a mirar ni prestan oídos a nada que se refiera a leyes o a decretos, ya se den a conocer oralmente o por escrito. Y no se les ocurre ni en sueños participar en las intrigas de las camarillas para ocupar los cargos, ni acuden a las reuniones ni a los banquetes y fiestas que se celebran con flautistas.
Además, el hecho de que alguien en la ciudad sea de noble o baja cuna o haya heredado alguna tara de sus antepasados, por parte de hombres o mujeres, le importa menos, como suele decirse, que las copas de agua que hay en el mar. Ni siquiera sabe que desconoce todo esto, ya que no se aleja de ello para granjearse una buena reputación. Ocurre, más bien, que en realidad sólo su cuerpo está y reside en la ciudad, mientras que su pensamiento estima que todas estas cosas tienen muy poca o ninguna importancia y vuela por encima de ellas con desprecio. Como decía Píndaro, él se adentra «en las profundidades de la tierra» y lo mismo se interesa por
su extensión, cuando se dedica a la geometría, que va «más allá de los cielos» en sus estudios astronómicos. Todo lo investiga buscando la naturaleza entera de los seres que componen el todo, sin detenerse en ninguna de las cosas que le son más próximas.
(Platón, Teeteto)

LA FILOSOFÍA COMO ADMIRACIÓN, ARISTÓTELES

“Los hombres comenzaron a filosofar al quedarse maravillados ante algo, maravillándose en un primer momento ante lo que comúnmente causa extrañeza y después, al progresar poco a poco, sintiéndose perplejos también ante cosas de mayor importancia, por ejemplo, ante las peculiaridades de la luna, y las del sol y los astros, y ante el origen del todo. Ahora bien, el que se siente perplejo y maravillado reconoce que no sabe (de ahí que el amante del mito sea, a su modo, “amante de la sabiduría”; y es que el mito se compone de maravillas). Así pues, si filosofaron para huir de la ignorancia, es obvio que perseguían el saber por afán de conocimiento y no por utilidad alguna. Por otra parte, así lo atestigua el modo en que sucedió: y es que un conocimiento tal comenzó a buscarse cuando ya existían todos los conocimientos necesarios, y también los relativos al placer y al pasarlo bien. Es obvio, pues, que no la buscamos por ninguna otra utilidad, sino que, al igual que un hombre libre es, decimos, aquel cuyo fin es él mismo y no otro, así también consideramos que ésta es la única
ciencia libre: solamente ella es, en efecto, su propio fin.”
(Aristóteles, Metafísica)

TODAS LAS MUJERES SON FILÓSOFAS Y TODOS LOS HOMBRES SON FILÓSOFOS, K.R POPPER

“Ciertamente, la existencia de problemas filosóficos urgentes y serios, y la necesidad de discutirlos críticamente es, en mi opinión, la única justificación de lo que puede ser llamado filosofía profesional o académica. (...) Todos los hombres y todas las mujeres son filósofos; o, permítasenos decir, si ellos no son conscientes de tener problemas filosóficos, tienen, en cualquier caso, prejuicios filosóficos. La mayor parte de estos prejuicios son teorías que inconscientemente dan por sentadas, o que han absorbido de su ambiente intelectual o de la tradición.
Puesto que pocas de estas teorías son conscientemente sostenidas,
constituyen prejuicios en el sentido de que son sostenidas sin examen crítico, incluso a pesar de que puedan ser de gran importancia para las acciones prácticas de la gente y para su vida entera.
Una justificación de la existencia de la filosofía profesional reside en el hecho de que los hombres necesitan que haya quien examine
críticamente estas extendidas e influyentes teorías. Éste es el inseguro punto de partida de toda ciencia y de toda filosofía. Toda filosofía debe partir de las dudosas y a menudo perniciosas
concepciones del sentido común acrítico. Su objetivo es el sentido común crítico e ilustrado: una concepción más próxima a la verdad, y con una influencia menos perniciosa sobre la vida humana. (...)
Estoy persuadido de que la crítica es la sangre que da vida a la
filosofía; (...) pienso que la principal tarea de la filosofía es especular críticamente sobre el universo y sobre nuestro lugar en él, incluyendo nuestros poderes de conocimiento y nuestros poderes para el bien y para el mal. (...)
Todos los hombres son filósofos porque, de un modo u otro, todos
adoptan una actitud ante la vida y la muerte. Hay quienes piensan que la vida carece de valor porque tiene un final. No piensan que también cabe proponer el argumento opuesto: que si la vida no tuviera final no tendría valor, que es, en parte, el peligro, siempre presente, de perderla lo que nos ayuda a darnos cuenta del valor de la vida.”
(K. R. Popper, Cómo veo la filosofía)

SIEMPRE ES BUENO FILOSOFAR, EPICURO

“Que ninguno por ser joven vacile en filosofar, ni por llegar a la vejez se canse de filosofar. Pues no hay nadie demasiado prematuro ni demasiado retrasado en lo que concierne a la salud de su alma. El que dice que el tiempo de filosofar no le ha llegado o le ha pasado ya, es semejante al que dice que todavía no ha llegado o que ya ha pasado el tiempo para la felicidad. Así que deben filosofar tanto el joven como el viejo; éste para que, en su vejez, rejuvenezca en los bienes por la alegría de lo vivido; aquél para que sea joven y viejo al mismo tiempo por su intrepidez frente al futuro. Es, pues, preciso que nos ejercitemos en aquello que produce la felicidad, si es cierto que, cuando la poseemos, lo tenemos todo y, cuando nos falta, lo hacemos todo por tenerla.”
(Epicuro, Carta a Meneceo)

LA FILOSOFÍA TIENE UN VALOR PRÁCTICO (II), SIMON BLACKBURN

Lo que de verdad hacía bien Sócrates “era mostrar la debilidad de las pretensiones de conocimiento de los demás. Pensar correctamente significa evitar las confusiones, detectar las ambigüedades, centrar la atención en cada cosa por separado, construir argumentos fiables, darse cuenta de las alternativas posibles, y esta clase de cosas.
En resumen: nuestras ideas y conceptos se pueden comparar con las lentes a través de las cuales vemos el mundo. En filosofía, el objeto de estudio es la lente en sí misma. El éxito no depende tanto de lo que podamos saber al término de la investigación como de lo que podemos hacer cuando la cuestión se pone difícil: cuando soplan los vientos de la argumentación y la confusión lo invade todo.
(...) Uno de los Caprichos de Goya lleva por título El sueño de la
razón produce monstruos. Goya creía que buena parte de las locuras de la humanidad eran el resultado del «sueño de la razón». Siempre habrá gente
dispuesta a decirnos qué es lo que queremos, cómo nos lo van a dar y en qué deberíamos creer. Las creencias son contagiosas, y se puede convencer a la gente de casi cualquier cosa. Estamos típicamente convencidos de que nuestra forma de hacer las cosas, nuestras creencias, nuestra religión, nuestros políticos son mejores que los de los demás, o de que los derechos que nos ha otorgado nuestro Dios están por encima de los suyos, o de que
la defensa de nuestros intereses exige maniobras defensivas o ataques preventivos contra ellos. En último término, son estas ideas las que hacen que las personas se maten unas a otras. Ideas sobre cómo son los demás, o sobre quienes somos nosotros o sobre cómo defender nuestros intereses o nuestros derechos, son las que nos llevan a la guerra, nos convierten en opresores sin sentir apenas mala conciencia o incluso hacen que nos resignemos a ser nosotros mismos los oprimidos. Cuando estas creencias van acompañadas del sueño de la razón, el único antídoto es un despertar crítico. La reflexión nos permite dar un paso atrás y tal vez reconocer cuán
ciega o desviada era nuestra anterior forma de ver las cosas, o descubrir por lo menos si existen argumentos en favor de ella o si es simplemente subjetiva.”
(S. Blackburn, Pensar)

LA FILOSOFÍA TIENE VALOR PRÁCTICO, J.S MILL.

“Existe la más grande diferencia entre presumir que una opinión es
verdadera, porque oportunamente no ha sido refutada, y suponer que es verdadera a fin de no permitir su refutación. La libertad completa de contradecir y desaprobar una opinión es la condición misma que nos justifica cuando la suponemos verdadera a los fines de la acción; y por ningún otro procedimiento  puede el hombre llegar a tener la seguridad racional de estar en lo cierto. (...) Toda fuerza y valor, pues, del juicio humano dependen de esa única propiedad, según la cual puede pasar del error a la verdad, y sólo podrá tenerse confianza en él cuando tenga constantemente a mano los medios de hacerlo. ¿Por qué se llega a tener verdadera confianza en el juicio de una persona?; porque ha tenido abierto su espíritu a la crítica de sus opiniones y de su conducta; (...) El hábito constante de corregir y completar su propia opinión comparándola con la de los demás, lejos de causar duda y vacilación al aplicarla en la práctica, es el único fundamento sólido de una justa confianza en ella: pues conocedor de todo lo que al menos obviamente puede decirse contra él y habiendo tomado su posición contra todos sus contradictores —sabiendo que ha buscado las objeciones, en vez de eludirlas, y que de ninguna parte ha podido obtener nueva luz que lanza sobre el asunto—, tiene derecho a considerar su juicio mejor que el de cualquier otra persona o multitud que no le haya hecho pasar por un proceso semejante.”
(J. S. Mill, Sobre la libertad)

LA FILOSOFÍAPRODUCE AUTOCONOCIMIENTO, PLATÓN.

“Si, por otra parte, digo que el mayor bien para un hombre es precisamente éste, tener conversaciones cada día acerca de la virtud y de los otros temas de los que vosotros me habéis oído dialogar cuando me examinaba a mí mismo y a otros, y si digo que una vida sin examen no tiene objeto vivirla para el hombre, me creeréis aún menos.”
(Platón, Apología de Sócrates)

LA FILOSOFÍA ES NECESARIA, ARISTÓTELES.

“Todos reconocerán que la sabiduría se obtiene del aprender y del buscar las cosas que la filosofía nos hace capaces de buscar. En efecto, es necesario filosofar sin vacilar y “filosofar” significa tanto preguntarse si es necesario o no filosofar, como dedicarse uno mismo a la contemplación filosófica.
Las cosas de las que disponemos para la vida —como el cuerpo y los bienes materiales— las poseemos como herramientas, y su uso implica riesgo, pues aquellos que no las emplean adecuadamente obtienen más bien efectos contrarios. Es necesario, entonces, buscar, adquirir y usaraquel conocimiento a través del cual haremos un mejor uso de todos estos instrumentos. Es necesario filosofar si queremos ser buenos ciudadanos y conducir eficazmente nuestra vida. Además, hay muchas clases de saberes, unos producen las cosas buenas que hay en la vida y otros se sirven de las precedentes. Algunos son subordinados y otros rectores. En estos últimos que son directivos es donde se halla el soberano bien. Si, entonces, sólo esta clase de conocimiento que comporta la rectitud del juicio, que se sirve de la razón y que contempla lo bueno como a un todo —es decir, la filosofía— puede usar todas las demás clases de conocimientos y prescribirlos, según los principios de la naturaleza (es necesario, por todos los medios posibles, filosofar), ya que sólo la filosofía encierra el recto juicio y la sabiduría precisa y rectora, y ordena aquello que debe o no debe hacerse.”
(Aristóteles, Protréptico)

viernes, 9 de agosto de 2013

ALIENACIÓN CAPITALISTA. Erich Fromm. El miedo a la libertad.

"El hombre no solamente vende mercancías, sino que también se vende a sí mismo y se considera como una mercancía. El obrero manual vende su energía física, el comerciante, el médico, el empleado, venden su personalidad. Todos ellos necesitan una personalidad si quieren vender sus productos o servicios. Su personalidad debe ser agradable: debe poseer energía, iniciativa y todas las cualidades que su posición o profesión requieran. Tal como ocurre con las demás mercancías, al mercado es al que corresponde fijar el valor de estas cualidades humanas, a aun su misma existencia. Si las características ofrecidas por una persona no hallan empleo, simplemente no existen, tal como una mercancía invendible carece de valor económico, aun cuando pudiera tener un valor de uso. De este modo la confianza en sí mismo, el sentimiento del yo, es tan solo una señal de lo que los otros piensan de uno; yo no puedo creer en mi propio valer, con independencia de mi popularidad y éxito en el mercado." (FIN DE LA CITA JE,JE).

lunes, 2 de enero de 2012

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO? OLIMPIADA DE FILOSOFÍA

          ¿Cómo es posible el conocimiento? (…) el conocimiento humano aparece gracias a una concomitancia de estructuras objetivas (del mundo real) y estructuras subjetivas (del órgano cognoscitivo). Sin el aporte de los objetos no habría ningún tipo de conocimiento sobre el mundo, sólo ficciones, sueños, alucinaciones, idiosincrasias. Sin el aporte del sujeto no habría memoria, ni conceptos ni sentencias, ni clasificaciones ni deducciones, ni teorías ni verdad, ni existiría tampoco, por tanto, el conocimiento. El conocimiento es, por consiguiente, el resultado de un complejo proceso interminable, en el que está incluidos el objeto y el sujeto. (…) La mayoría de filósofos piensa que esa concordancia [entre las estructuras objetivas y subjetivas] no es casual, sino que puede y debe ser explicada. La teoría evolutiva del conocimiento ofrece una respuesta evolutiva: Nuestro aparato cognoscitivo es el resultado de la evolución (biológica). Las estructuras cognoscitivas se ajustan a las estructuras (objetivas) del mundo, porque se han ido formando en la adaptación a ese mundo. Y concuerdan (en parte) con las estructuras reales, porque sólo esa concordancia hizo posible la supervivencia.
Gerhard Vollmer “Mesocosmos y conocimiento objetivo: sobre los problemas que resuelve la gnoseología evolutiva”, en Konrad Lorenz & Franz Wuketits (rec.) La evolución del pensamiento. (págs. 28-29 y 35, ed. Argos Vergara)

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO? OLIMPIADA DE FILOSOFÍA

          “La distinción entre lo subjetivo y lo objetivo es relativa. Un punto de vista humano general es más objetivo que la perspectiva desde donde ocurre que estamos, pero es menos objetivo que el punto de vista de la ciencia física. La oposición entre lo subjetivo y lo objetivo puede surgir en cualquier punto del espectro en que una de las perspectivas pretenda dominar a otra más [335] subjetiva, y se resista esta pretensión. En el debate sobre el consecuencialismo en la ética, ello aparece en el choque entre las concepciones internas y externas de la vida humana, admitiendo ambas por completo la importancia de los intereses y fines humanos. En el problema mentecuerpo ello surge en el choque de una concepción interna humana de los seres humanos con la concepción externa de la teoría física. En el problema de la identidad personal, ello se presenta en el choque de la perspectiva que un individuo particular tiene de su propio pasado y futuro con la perspectiva que otros pueden tener de él como ser consciente continuo, caracterizado por continuidades corporales y psicológicas.(...) “Quizás no deba identificarse la realidad con la realidad objetiva. El problema es explicar por qué la objetividad no es adecuada como un ideal amplio de comprensión, sin criticarla por no incluir elementos subjetivos que no es posible que incluya. Naturalmente, siempre hay lugar para un mejoramiento de nuestra [343] comprensión objetiva de las cosas, pero la propuesta que estoy considerando no es que la imagen objetiva esté incompleta, sino más bien que en esencia es sólo parcial.”
T. Nagel. Ensayos sobre la vida humana. México: FCE.

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO? OLIMPIADA DE FILOSOFÍA

          Según esta teoría [la teoría consensual de la verdad] sólo puedo (…) atribuir un predicado a un objeto si también cualquiera que pudiera entrar en discusión conmigo atribuyese el mismo predicado al mismo objeto; para distinguir los enunciados verdaderos de los falsos, me refiero al juicio de los otros y, por cierto, al juicio de todos aquellos con los que pudiera iniciar una discusión (incluyendo contrafácticamente a todos los oponentes que pudiera encontrar si mi vida fuera coextensiva con la historia del mundo humano). La condición para la verdad de los enunciados es el potencial asentimiento de todos los demás. Cualquier otro tendría que poder convencerse de que atribuyo justificadamente al objeto el predicado de que se trate, pudiendo darme por tanto su asentimiento. La verdad de una proposición significa la promesa de alcanzar un consenso racional sobre lo dicho… (…) es decir, un consenso alcanzado argumentativamente…
J. Habermas. Teoría de la acción comunicativa: complementos y estudios previos. (págs. 121-155, ed. Cátedra)

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO? OLIMPIADA DE FILOSOFÍA

          Después de todo es un problema, en efecto, ¿por qué la verdad? ¿Y por qué se preocupa de la verdad y, además, más de ella que de uno mismo? A mi juicio se entra así en relación con una pregunta fundamental que, me atrevería a decir, es la cuestión de Occidente; ¿qué es lo que ha hecho que toda la cultura occidental se haya puesto a girar alrededor de la obligación de verdad, una obligación que ha adoptado todo un conjunto de formas diferentes? (…) podemos encontrar numerosos ejemplos: ha existido un movimiento llamado ecológico que ha estado con frecuencia en cierto sentido en relación de hostilidad con una ciencia, o en todo caso con una tecnología legitimada en términos de verdad. Pero, de hecho, también esta ecología hablaba un discurso de verdad: únicamente en nombre de un conocimiento de la naturaleza, del equilibrio de los seres vivos, etc. Se escapaba por tanto de una dominación de la verdad no jugando un juego totalmente ajeno al juego de la verdad, sino jugándolo de otra forma, o jugando otro juego, otra partida, otras bazas en el juego de la verdad (…) Se puede mostrar, por ejemplo que la medicalización de la locura, es decir, la organización de un saber médico en torno a individuos designados como locos, ha estado ligada a toda una serie de procesos sociales, de orden económico en un momento dado, pero también a instituciones y a prácticas de poder. Este hecho no merma en modo alguno la validez científica o la eficacia terapéutica de la psiquiatría: no la legitima, pero tampoco la anula. Que las matemáticas estén ligadas, por ejemplo, - de una forma por otra parte muy distinta de la psiquiatría –a estructuras de poder se debe en cierta medida a la forma en que son enseñadas, a la manera en que se organiza el consenso de los matemáticos, a cómo funcionan en circuito cerrado, a sus valores, a cómo se determina lo que está bien (verdadero) o mal (falso) en las matemáticas, etc. Esto no quiere decir en absoluto que las matemáticas sean exclusivamente un juego de poder, sino que el juego de poder de las matemáticas se encuentra ligado de una cierta manera, y sin que ello merme su validez, a juegos y a instituciones de poder.
M. Foucault, Hermenéutica del sujeto, Ediciones La Piqueta, (págs. 132, 133, 134)

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO?

          Lo importante, creo, es que la verdad no está fuera del poder, ni sin poder […] La verdad es de este mundo; está producida aquí gracias a múltiples imposiciones. Tiene aquí efectos reglamentados de poder. Cada sociedad tiene su régimen de verdad, su “política general de la verdad”: es decir, los tipos de discursos que ella acoge y hace funcionar como verdaderos; los mecanismos y las instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos o falsos, la manera de sancionar unos y otros; las técnicas y los procedimientos que son valorizados para la obtención de la verdad; el estatuto de aquellos encargados de decir qué es lo que funciona como verdadero. En sociedades como las nuestras la «economía política» de la verdad está caracterizada por cinco rasgos históricamente importantes: la «verdad» está centrada en la forma del discurso científico y en las instituciones que lo producen; está sometida a una constante incitación económica y política (necesidad de verdad tanto para la producción económica como para el poder político); es objeto bajo formas diversas de una inmensa difusión y consumo (circula en aparatos de educación o de información cuya exención es relativamente amplia en el cuerpo social pese a ciertas limitaciones estrictas); es producida y transmitida bajo el control no exclusivo pero sí dominante de algunos grandes aparatos políticos o económicos (universidad, ejército, escritura, medios de comunicación); en fin, es el núcleo de la cuestión de todo un debate político y de todo un enfrentamiento social (luchas «ideológicas»).
M. Foucault, Verdad y poder, en Microfísica del poder, ed. La Piqueta, p 187-188

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO OBJETIVO? OLIMPIADA DE FILOSOFÍA

          “Los rasgos esenciales del tipo de conocimiento que alcanzan las ciencias de la naturaleza y de la sociedad son la racionalidad y la objetividad. Por conocimiento racional se entiende: a) que está constituido por conceptos, juicios y raciocinios, y no por sensaciones, imágenes, pautas de conducta, etc. Sin duda, el científico percibe, forma imágenes (p.ej. modelos visualizables) y hace operaciones; pero tanto el punto de partida como el punto final de su trabajo son las ideas; b) que esas ideas pueden combinarse de acuerdo con un conjunto de reglas lógicas, con el fin de producir nuevas ideas (inferencia deductiva). Éstas no son enteramente nuevas desde el punto de vista estrictamente lógico, puesto que están implicadas por las premisas de la deducción; pero son gnoseológicamente nuevas en la medida en que expresan conocimientos de los que no se tenía conciencia antes de efectuarse la deducción (…) Que el conocimiento científico de la realidad es objetivo, significa: a) que concuerda aproximadamente con su objeto; vale decir, que busca alcanzar la verdad fáctica, b) que verifica la adaptación de las ideas a los hechos recurriendo a un comercio peculiar con los hechos (observación y experimento), intercambio que es controlable y hasta cierto punto reproducible “.
M. Bunge, La ciencia, su método y su filosofía.