martes, 24 de noviembre de 2009

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos desobedecer las leyes injustas? (VI)


Étienne de La Boétie. Discurso sobre la servidumbre voluntaria.

No penséis que hay pájaro que caiga más fácilmente en la red engañado por el señuelo, ni pez que pique más prontamente el anzuelo encaprichado de su cebo, de lo que los pueblos todos son seducidos por la servidumbre, como quien dice, a la menor carantoña que se les haga. Es asombroso que se abandonen tan prontamente, solamente con que se les regale un poco. Los teatros, los juegos, las farsas, los espectáculos, los gladiadores, las bestias extrañas, las medallas, los cuadros y otras bagatelas semejantes fueron para los pueblos antiguos los cebos de la servidumbre, el precio de su libertad, los instrumentos de la tiranía. Este medio, esta práctica, estas seducciones utilizaban los antiguos tiranos para adormecer a sus súbditos bajo el yugo. Así, los pueblos, atontados, encontrando bellos estos pasatiempos, distraídos por el vano placer que les pasaba ante los ojos, se acostumbraron a servir tan neciamente como los niños pequeños (mas ello es peor), que aprenden a leer por ver las resplandecientes imágenes de los libros ilustrados.

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos desobedecer las leyes injustas? (V)


Tomás de Aquino, Suma Teológica.

Artículo 4: ¿Obliga la ley humana en el foro de la conciencia?

Objeciones por las que parece que la ley humana no obliga en el foro de la conciencia.

3. Con frecuencia, las leyes humanas ocasionan ofensas y daños a las personas, [...] Pero es lícito a todos evitar la opresión y la violencia. Luego las leyes humanas no obligan al hombre en conciencia.

Respondo: Las leyes dadas por el hombre, o son justas, o son injustas. En el primer caso tienen poder de obligar en conciencia en virtud de la ley eterna, de la que se derivan, según aquello de Prov 8,15: Por mí reinan los reyes y los legisladores determinan lo que es justo.

Ahora bien, las leyes deben ser justas por razón del fin, es decir, porque se ordenan al bien común; por razón del autor, esto es, porque no exceden los poderes de quien las instituye, y por razón de la forma, o sea, porque distribuyen las cargas entre los súbditos con igualdad proporcional y en función del bien común. Pues el individuo humano es parte de la sociedad, y, por lo tanto, pertenece a ella en lo que es y en lo que tiene, de la misma manera que la parte, en cuanto tal, pertenece al todo. De hecho vemos que también la naturaleza arriesga la parte para salvar el todo. Por eso estas leyes que reparten las cargas proporcionalmente son justas, obligan en conciencia y son verdaderamente legales.
A su vez, las leyes pueden ser injustas de dos maneras.

En primer lugar, porque se oponen al bien humano, al quebrantar cualquiera de las tres condiciones señaladas: bien sea la del fin, como cuando el gobernante impone a los súbditos leyes onerosas, que no miran a la utilidad común, sino más bien al propio interés y prestigio; ya sea la del autor, como cuando el gobernante promulga una ley que sobrepasa los poderes que tiene encomendados; ya sea la de la forma, como cuando las cargas se imponen a los ciudadanos de manera desigual, aunque sea mirando al bien común. Tales disposiciones tienen más de violencia que de ley. Porque, como dice San Agustín en I De lib. arb.: La ley, si no es justa, no parece que sea ley. Por lo cual, tales leyes no obligan en el foro de la conciencia, a no ser que se trate de evitar el escándalo o el desorden, pues para esto el ciudadano está obligado a ceder de su derecho, según aquello de Mt 5,40.41: Al que te requiera para una milla, acompáñale dos; y si alguien te quita la túnica, dale también el manto.
En segundo lugar, las leyes pueden ser injustas porque se oponen al bien divino, como las leyes de los tiranos que inducen a la idolatría o a cualquier otra cosa contraria a la ley divina. Y tales leyes nunca es lícito cumplirlas, porque, como se dice en Act 5,29: Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.

A las objeciones:
3. El tercer argumento hace hincapié en las leyes que imponen a los súbditos un gravamen injusto. Tampoco a esto se extienden los poderes concedidos por Dios; de modo que en estos casos el súbdito está dispensado de obedecer, siempre que pueda eludirlo sin escándalo y sin un daño más grave.

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos desobedecer las leyes injustas? (IV)

Cicerón, Las Leyes.

MARCO. Me parece entonces que, en opinión de los sabios más eminentes, la Ley no es el producto de la inteligencia humana ni de la voluntad popular, sino algo eterno que rige el universo por medio de sabios mandatos y sabias prohibiciones. [...] la Ley verdadera y esencial, la que manda y prohíbe legítimamente, es la recta razón del sumo Júpiter.
QUINTO Pienso como tú, hermano mío, que lo recto y verdadero es también eterno, y que no nace ni muere con la letra de las decisiones legales.
MARCO. Luego, así como la mente divina es la Ley suprema, del mismo modo la razón es la Ley cuando alcanza en el hombre su más completo desarrollo; pero este desarrollo solo se encuentra en la mente del sabio. En cuanto a las leyes que en formas y oportunidades diversas se impusieron los pueblos, llevan este título más bien por concesión que por naturaleza. Pues toda ley digna de ese nombre es también digna de elogio, lo cual se prueba por medio de los argumentos siguientes:

Es evidente que las leyes se hicieron para bien de los ciudadanos y de los Estados, y con vistas a la seguridad, la tranquilidad y la felicidad de los hombres. Por eso, los que por primera vez establecieron reglas semejantes, demostraron a los pueblos que era preciso redactarlas y proponerlas para que viviesen honesta y felizmente después de aprobarlas. Y llamaron leyes a estas reglas, una vez elaboradas y puestas en vigencia. Así es fácil entender que al hacer aprobar por el pueblo decisiones perniciosas e injustas, los responsables quiebran sus promesas, desmienten sus declaraciones y hacen cualquier cosa menos leyes.
Para mayor claridad, en la misma definición de la palabra ley están incluidos el propósito y la idea de
elegir lo justo y verdadero. Luego te haré una pregunta, Quinto, al modo de los filósofos: ¿contaremos entre los bienes algo que no puede faltar en un Estado sin que éste pierda su calidad de Estado?
QUINTO. Lo contaremos entre los bienes principales.
MARCO. Diremos que un Estado en que falta la ley pierde por eso mismo su calidad de Estado.
QUINTO. No puede decirse otra cosa.
MARCO. Luego la ley debe contarse entre los bienes principales.
QUINTO. Así creo.
MARCO. ¿Qué diremos entonces acerca de tantas decisiones populares de carácter pernicioso y
pestilente? No son más dignas del nombre de leyes que si unos ladrones la hubieran aprobado. Pues no se llamará prescripciones médicas a las mortíferas recetas que unos ignorantes e ineptos pudieran componer en lugar de remedios eficaces; y del mismo modo no se llamará ley a cualquier decisión de un pueblo, aun cuando éste la hubiera aprobado a pesar de ser peligrosa. Luego la ley es una distinción entre lo justo e injusto formulada de acuerdo a la Naturaleza, es decir, a la más antigua y esencial de todas las cosas; y a la Naturaleza se ordenan las leyes humanas, que amenazan a los malos con el castigo, mientras defienden y protegen a los buenos. [...] Pues la ley cuya autoridad demostré no puede ser ni rechazada ni abolida.

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos desobedecer las leyes injustas? (III)

Platón, Critón.

Sócrates -Considéralo de este modo. Si cuando nosotros estemos a punto de escapar de aquí, o como haya que llamar a esto, vinieran las leyes y el común de la ciudad y, colocándose delante, nos dijeran:
«Dime, Sócrates, ¿qué tienes intención de hacer? ¿No es cierto que, por medio de esta acción que intentas, tienes el propósito, en lo que de ti depende, de destruirnos a nosotras y a toda la ciudad? ¿Te parece a ti que puede aún existir sin arruinarse la ciudad en la que los juicios que se producen no tienen efecto alguno, sino que son invalidados por particulares y quedan anulados?» ¿Qué vamos a responder, Critón, a estas preguntas y a otras semejantes? Cualquiera, especialmente un orador, podría dar muchas razones en defensa de la ley, que intentamos destruir, que ordena que los juicios que han sido sentenciados sean firmes. ¿Acaso les diremos: «La ciudad ha obrado injustamente con nosotros y no ha llevado el juicio rectamente»? ¿Les vamos a decir eso?
Critón - Sí, por Zeus, Sócrates.
Sócrates - Quizá dijeran las leyes: «¿Es esto, Sócrates, lo que hemos convenido tú y nosotras, o bien que hay que permanecer fiel a las sentencias que dicte la ciudad?» Si nos extrañáramos de sus palabras, quizá dijeran: «Sócrates no te extrañes de lo que decimos, sino respóndenos, puesto que tienes la costumbre de servirte de preguntas y respuestas. Veamos, ¿qué acusación tienes contra nosotras y contra la ciudad para intentar destruimos? En primer lugar, ¿no te hemos dado nosotras la vida y, por medio de nosotras, desposó tu padre a tu madre y te engendró? Dinos, entonces, ¿a las leyes referentes al matrimonio les censuras algo que no esté bien?» «No las censuro», diría yo. «Entonces, ¿a las que se refieren a la crianza del nacido y a la educación en la que te has educado? ¿Acaso las que de nosotras estaban establecidas para ello no disponían bien ordenando a tu padre que te educara en la música y en la gimnasia?» «Sí disponían bien», diría yo. «Después que hubiste nacido y hubiste sido criado y educado, ¿podrías decir, en principio, que no eras resultado de nosotras y nuestro esclavo, tú y tus
ascendientes? Si esto es así, ¿acaso crees que los derechos son los mismos para ti y para nosotras, y es justo para ti responder haciéndonos, a tu vez, lo que nosotras intentemos hacerte? Ciertamente no serían iguales tus derechos respecto a tu padre y respecto a tu dueño, si lo tuvieras, como para que respondieras haciéndoles lo que ellos te hicieran, insultando a tu vez al ser insultado, o golpeando al ser golpeado, y así sucesivamente. ¿Te sería posible, en cambio, hacerlo con la patria y las leyes, de modo que si nos proponemos matarte, porque lo consideramos justo, por tu parte intentes, en la medida de tus fuerzas, destruimos a nosotras, las leyes, y a la patria, y afirmes que al hacerlo obras justamente, tú, el que en verdad se preocupa de la virtud? ¿Acaso eres tan sabio que te pasa inadvertido que la patria merece más honor que la madre, que el padre y que todos los antepasados, que es más venerable y más
santa y que es digna de la mayor estimación entre los dioses y entre los hombres de juicio? ¿Te pasa inadvertido que hay que respetarla y ceder ante la patria y halagarla, si está irritada, más aún que al padre; que hay que convencerla u obedecerla haciendo lo que ella disponga; que hay que padecer sin oponerse a ello, si ordena padecer algo; que si ordena recibir golpes, sufrir prisión, o llevarte a la guerra para ser herido o para morir, hay que hacer esto porque es lo justo, y no hay que ser débil ni retroceder ni abandonar el puesto, sino que en la guerra, en el tribunal y en todas partes hay que hacer lo que la ciudad y la patria ordene, o persuadirla de lo que es justo; y que es impío hacer violencia a la madre y al padre, pero lo es mucho más aún a la patria?» ¿Qué vamos a decir a esto, Critón? ¿Dicen la verdad las leyes o no?
Critón - Me parece que sí.

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos desobedecer las leyes injustas? (II)

Antifonte, Fragmento A.

La justicia consiste en no trasgredir las normas legales vigentes en la ciudad de la que se forma parte. En consecuencia un individuo puede obrar justamente en total acuerdo con sus intereses, si observa las grandes leyes en presencia de testigos. Pero si se encuentra solo y sin testigos, su interés reside en obedecer a la naturaleza. Pues las exigencias de las leyes son accidentales; las de la naturaleza, en cambio, necesarias.
Los preceptos legales son fruto de la convención, no nacen por sí mismos; sí lo hacen, por el contrario, los de la naturaleza, ya que no resultan de una convención. Por tanto, al transgredir las normas legales, en la medida en que lo hace sin conocimiento de aquellos que las han convenido, está libre de toda vergüenza y castigo; si se le descubre, empero, no. Por el contrario, si, en contra de toda probabilidad, se violenta algún principio que es connatural a la
naturaleza misma, aun cuando escape al conocimiento de la humanidad entera, no por ello el mal es menor, ni sería mayor en el caso de que todos los hombres fueran testigos. Porque el daño resultante no lo determina la opinión, sino la verdad.
Un análisis tal está justificado por el hecho de que la mayor parte de los derechos que emanan de la ley están en oposición a la naturaleza.

LÍMITES DEL ESTADO. ¿Debemos obedecer leyes injustas? (I)


PERICLES. Discurso.


¿Cuál fue el camino seguido hasta alcanzar nuestra actual situación; cuál la forma de gobierno a cuyo calor creció nuestra grandeza; cuáles las costumbres nacionales de las que surgió?... Si miramos a las leyes veremos que proporcionan a todos por igual justicia en los litigios... La libertad de que disfrutamos en la esfera pública se extiende también a la vida ordinaria... Sin embargo, esas facilidades en las relaciones privadas no nos convierten en ciudadanos sin ley. La principal salvaguardia contra tal temor radica en obedecer a los magistrados y a las leyes -sobre todo, en orden a la protección de los ofendidos-, tanto si se hallan recopiladas como si pertenecen a ese código que, aun cuando no ha sido escrito, no se puede infringir sin incurrir en flagrante infamia.

sábado, 31 de octubre de 2009

Queridos alumnos aquí os dejo la estructura del futuro examen de la nueva PAU, con sus respectivos criterios de calificación. Esto os puede servir de orientación.

Estructura del examen
Se propondrán 2 opciones cada una con 2 autores de uno de los bloques del temario vigente (integrado por 4 bloques de 2 autores): el alumno elegirá y responderá al examen de 1 autor del bloque que decida.
La duración del examen será de 1 hora y 30 minutos.

Modelo de examen
El examen constará de un texto y cuatro cuestiones: el referente fundamental de las dos primeras será el texto y el de las dos últimas el campo temático delimitado en relación con el pensamiento del autor

Textos de examen
Fuentes de los textos: El texto de examen será un fragmento de la selección prefijada en el temario de lecturas de filósofos. Para evitar textos de examen demasiado largos el fragmento podrá estar recortado internamente con la indicación correspondiente para advertirlo.

Cuestión 1ª
Puntuación: hasta 2 puntos
Tipo de pregunta: Salvo que la pregunta solicite, excepcionalmente, la reconstrucción de un argumento a partir de un enunciado concreto del texto, su formulación invariable se expresará en estos términos:
«Sintetiza las ideas del texto mostrando en tu resumen la estructura argumentativa o expositiva desarrollada por el autor».
Criterios de corrección
:
En cualquiera de sus dos posibles formulaciones –invariable o a partir de un enunciado concreto del texto– se debe valorar la capacidad para mostrar con claridad la estructura argumentativa o expositiva del texto.
De acuerdo con el criterio general precedente, la síntesis que se pide como respuesta debe mostrar que se ha comprendido:
1. Cuáles son las ideas o los argumentos principales del texto.
2. Cómo se relacionan entre sí dentro de su estructura expositiva o argumentativa para llegar a la tesis o conclusión general.
Valoración: Los dos criterios valen por igual, hasta 1 punto cada uno.

Cuestión 2ª
Puntuación: hasta 2 puntos
Tipo de pregunta: Definición de un término (o dos, si están relacionados) presente en el texto.
Formulación invariable:
«Define el (los) término(s relacionados) ..…, partiendo de la información ofrecida por el texto y completándola con el conocimiento que tengas de la filosofía del autor».
Criterios de corrección:
Se debe valorar la capacidad para definir términos filosóficos, o expresiones, analizándolos a partir de su uso en el texto del examen.
1. La respuesta debe incluir expresamente una definición del término propuesto (o, en su caso,de los dos propuestos, aclarando su relación).
2. La definición debe ser elaborada a partir de la información ofrecida por el texto, haciendo referencias explícitas al uso del término o los términos en el mismo.
3. La explicación del término o de los términos se debe complementar con el conocimiento general sobre ellos derivado del estudio de la filosofía del autor.
Valoración: Los tres criterios valen por igual, hasta 1/3 de los 2 puntos cada uno.

Cuestión 3ª
Puntuación: hasta 5 puntos
Tipo de pregunta: Redacción sobre un tema de la filosofía del autor del texto
Criterios de corrección:
Se debe valorar la capacidad para desarrollar el tema propuesto centrándose en su formulación concreta y aplicando su conocimiento general del texto completo y del autor trabajados en clase.
1. Los contenidos de la Redacción deben centrarse en responder a la formulación concreta del enunciado, sin digresiones innecesarias e incluyendo en su desarrollo la explicación y justificación de las ideas expuestas.
2. La exposición de la Redacción debe ser, a su vez, clara y ordenada.
Valoración: El primer criterio se valorará hasta 3,5 puntos y el segundo hasta 1,5 puntos.

Cuestión 4ª
Puntuación: hasta 1 punto
Tipo de pregunta: Su formulación invariable será la siguiente:
«Comenta brevemente cualquier aspecto del pensamiento del autor del texto que juzgues importante en alguno de estos sentidos: por su relación con el de otros filósofos, con hechos históricos relevantes (especialmente si son coetáneos del autor o tienen relación con su vida) o con rasgos significativos del mundo contemporáneo».
Criterios de corrección:
Se debe valorar la capacidad para aplicar o relacionar el pensamiento del autor con cualquiera de los aspectos sugeridos en la cuestión.
1. Se valorarán los contenidos de interés filosófico expuestos.
2. Se valorará la originalidad de la propuesta del alumno o la alumna y su exposición reflexiva y justificada, evitando respuestas memorísticas o estereotipadas.
Valoración: Los dos criterios valen por igual, hasta 0,5 puntos cada uno.

jueves, 28 de mayo de 2009

TEXTOS PARA VUESTRA REFLEXIÓN Y POSIBLEMENTE TAMBIÉN PARA VUESTRO EXAMEN.

Aquí dejo unos textos para que los intentéis comprender y relacionar con lo visto en el tema. Es posible que alguno de ellos esté en el examen del lunes. ¡Suerte!
VIVIR CONFORME A LA NATURALEZA.

“ Hay que seguir, no obstante el caudillaje de la naturaleza; a ella la observa la razón, la consulta a ella. Así que lo mismo es vivir bienaventuradamente que vivir según la naturaleza; qué sea ello, voy a declararlo: conservar con diligencia y con impavidez las facultades corporales y las aptitudes de la naturaleza, como bienes fugaces que se nos dieron a plazo fijo; no someterse a su servidumbre ni al dominio de las cosas extrañas (...) Incorruptible sea el hombre por las cosas externas, e inexpugnable, atento exclusivamente a sí mismo; animado por la confianza y preparado para las veleidades de la fortuna” (Séneca, De la brevedad de la vida, III ).


EL PLACER ES EL BIEN SUPREMO.

“El placer es el principio y el fin de la vida dichosa. En él hemos reconocido en efecto el bien principal y conform a nuestra naturaleza; es él de donde partimos para determinar lo que e preciso elegir y lo que es preciso evitar, y es a él adonde recurrimos finalmente cuando nos servimos de la sensación como regla para evaluar todo bien que se nos ofrece. Pero precisamente porque el placer es nuestro bien principal y espontáneo, no aceptamos un placer cualquiera; hay casos en los que renunciamos a muchos placeres sin de éstos pue derivarse algún pesar para nosotros. (...) Todo placer es así, por su propia naturaleza, una cosa buena, mas no todo placer debe ser perseguido; y paralelamente, todo dolor es un mal, pero no todo dolor debe ser evitado a cualquier precio.” (Epicuro, Carta a Meneceo, 129-132).


¿EL IMPERATIVO CATEGÓRICO.?

Sea, por ejemplo, la pregunta siguiente: ¿me es lícito, cuando me hallo apurado, hacer una promesa con el propósito de no cumplirla? Fácilmente hago la diferencia que puede comportar la significación de la pregunta: de si es prudente o de si conforme al deber hacer una falsa promesa. Lo primero puede suceder, sin duda, muchas veces. Ciertamente, veo muy bien que no es bastante el librarme, por medio de ese recurso, de una perplejidad presente, sino que hay que considerar detenidamente si no podrá ocasionarme luego esa mentira muchos más graves contratiempos que estos que ahora consigo eludir; y como las consecuencias, a pesar de cuanta astucia me precie de tener, no son tan fácilmente previsibles que no pueda suceder que la pérdida de la confianza en mí sea mucho más desventajosa para mí que el daño que pretendo ahora evitar, habré de considerar si no sería más sagaz conducirme en este punto según una máxima universal y adquirir la costumbre de no prometer nada sino con el propósito de cumplirlo. Pero pronto veo claramente que una máxima como ésta se funda sólo en las consecuencias inquietantes. Ahora bien; es cosa muy distinta ser veraz por deber de serlo o serlo por temor a las consecuencias perjudiciales; porque, en el primer caso, el concepto de la acción en sí mismo contiene ya una ley para mí, y en el segundo, tengo que empezar por observar alrededor cuáles efectos para mí puedan derivarse de la acción. Si me aparto del principio del deber, de seguro es ello malo; pero si soy infiel a mi máxima de la sagacidad, puede ello a veces serme provechoso, aun cuando desde luego es más seguro permanecer adicto a ella. En cambio, para resolver de la manera más breve, y sin engaño alguno, la pregunta de si una promesa mentirosa es conforme al deber, me bastará preguntarme a mí mismo: ¿me daría yo por satisfecho si mi máxima -salir de apuros por medio de una promesa mentirosa debiese valer como ley universal tanto para mí como para los demás? ¿Podría yo decirme a mí mismo: cada cual puede hacer una promesa falsa cuando se halla en un apuro del que no puede salir de otro modo? Y bien pronto me convenzo de que, si bien puedo querer la mentira, no puedo querer, empero, una ley universal de mentir; pues, según esta ley, no habría propiamente ninguna promesa, porque sería vano fingir a otros mi voluntad respecto de mis futuras acciones, pues no creerían ese mi fingimiento, o si, por precipitación lo hicieren, pagaríanme con la misma moneda; por tanto, mi máxima, tan pronto como se tornase ley universal, destruiríase a sí misma. (Kant, Fundamentación de la Metafísica de la costumbres).

lunes, 2 de febrero de 2009

PLAN BOLONIA.

Aquí os dejo una reflexión sobre el plan Bolonia. A mí personalmente me parece que, por desgracia, se aproxima bastante a lo que os espera como inminentes universitarios. Ya que la información es muy escasa no está de mal que os entretengáis un poco en escuchar. Por supuesto si encontráis más información, o una visión distinta sobre el plan, comunicádmelo, la colgaré gustosísimo.
¡AVE CAESAR! MORITURI SALUTANT.


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miércoles, 17 de diciembre de 2008

LECTURAS PARA FILOSOFÍA 1º BACH.


Por si queréis disfrutar un poco más durante estas navidades, aquí os dejo un manojo de libros para su lectura y posterior comentario:


ORWELL, GEORGE: 1984.

ORWELL, GEORGE: Rebelión en la granja.

SHELLEY, M: Frankestein, preferentemente Ed. Siruela.

HUXLEY, A: Un mundo feliz.

GARDER, J:El mundo de Sofía, Ed. Siruela.

SÁNCHEZ ALCÓN, CHEMA: El radiofonista pirado, Ed. Anaya.

AAVV: Lecturas para estrenarse en filosofía, Ed. Diálogo.

GALEANO, EDUARDO: Patas arriba, la escuela del mundo al revés, Ed. Siglo XXI.

SAVATER, FERNANDO: La aventura de pensar, Ed. Debate.


Para la exposición oral del libro conviene que preparares un pequeño informe sobre la lectura que puedas utilizar para una exposición oral. Tienes entre cinco y diez minutos para explicar a la clase tus impresiones sobre la lectura:

¿Quién es el autor? ¿Qué otros libros ha escrito?
Si es un libro de filosofía selecciona las tesis principales del libro. Si es una novela haz un breve resumen del argumento.
¿Qué es lo que más te ha gustado del libro? ¿Por qué?
¿Hay algún aspecto con el que no estés de acuerdo? ¿Por qué?
Relaciona el libro con una película, una noticia de la prensa, alguna idea propia…
Selecciona y escribe cuatro textos que te hayan impactado o que te hayan parecido muy significativos y coméntalos.


¡FELIZ NAVIDAD!

lunes, 17 de noviembre de 2008

EL MITO O ALEGORÍA DE LA CAVERNA

Aquí os dejo un buen resumen del mito o la alegoría de la caverna. Las ilustraciones son muy buenas. Prestad mucha atención a las tres interpretaciones o perspectivas desde las que se puede leer la alegoría.

sábado, 28 de junio de 2008

UNAS PREGUNTAS PARA ESTAS VACACIONES.




Amigos tertulianos ya han llegado las vacaciones. Enhorabuena a todos aquellos que podéis ocupar este verano a realizar aquellas cosas que no podéis hacer durante el curso: leer un libro (je,je), salidas a la montaña, contemplar las estrellas o una puesta de sol, practicar un idioma, conocer a nuevos amigos/as etc.
Sin embargo, me han dicho que alguno de vosotros/as tendréis que compaginar estas actividades con otras igual de filosóficamente gratas. Para facilitar vuestro estudio de la filosofía os dejo aquí un puñado de preguntas que tendréis que resolver durante estas vacaciones. (Pertenecen a la primera y segunda evaluación). En el ejercicio que tengamos en Septiembre, seguramente saldra alguna de estas:
¿Qué es la filosofía?, ¿Qué críticas puedes hacer a la filososofía?, ¿Por qué la filosofía aún es valiosa y actual para muchas personas?, ¿Cómo podemos definir la verdad?, ¿Qué criterios existen para estar seguros de si algo es verdad?, ¿Podemos conocer la verdad sobre todo aquello que nos rodea?, ¿Es el método científico el mejor modo de conocer la realidad?
¿Cómo hemos llegado los hombres a ser como somos?, ¿Es preferible una cultura universal o la diversidad cultural?
Hay otros asuntos que hemos tratado durante este año y que no están presentes en estas preguntas, no olvidéis repasarlos.

¡FELICES VACACIONES!

sábado, 7 de junio de 2008

ALGUNAS PISTAS PARA HACER UN COMENTARIO DE TEXTOS.

DISTINTAS FASES DE UN COMENTARIO DE TEXTOS:

1ª PARTE

LEER EL TEXTO: Lee el texto varias veces, sin prisa, intentando comprender todo lo que el autor quiera decirnos y buscando en el diccionario todas aquellas palabras que no entiendas. Es importante que te centes en aquello que el autor está diciendo, no en lo que tú quieras que diga el autor.

2ª PARTE
ESCRIBIR EL COMENTARIO:

1) CONTEXTO: Sólo si conoces el autor (no olvides la panorámica histórica del tema 1 de libro) es bueno que hagas una referencia a qué fase de la historia de la filosofía pertenece, qué asuntos aborda o cualquier detalle que conozcas de lo que se haya dicho en clase.
2) ESTRUCTURA: Muy importante. Después de la minuciosa lectura del texto, tienes que enumerar las ideas o pensamientos más importantes que nos quiere transmitir el autor, expresándolos por escrito en una o dos líneas. Si piensas que las ideas fundamentales son dos, tres, cuatro etc.; esas serán las partes en las que el texto se divide.

Por ejemplo: Este texto de Platón se podría dividir en dos partes:

1ª parte: En las tres primeras líneas el autor afirma que el cuerpo es un impedimento para llegar al conocimiento de la verdad.

2ª parte: En la segunda parte Platón enumera de un modo más concreto en qué consisten tales impedimentos.

3) RESUMEN: En la parte que podemos denominar resumen, se trata de conectar todas las ideas expuestas, incluyendo también otras ideas secundarias que no hemos indicado en la estructura.

Por ejemplo: Es un deseo de todo hombre llegar al conocimiento de la verdad pero el cuerpo resulta ser un impedimento para la consecución de tal fin. En primer lugar, porque el cuidado del mismo nos quita tiempo para dedicarnos a lo verdaderamente importante y en segundo lugar porque en el cuerpo tienen origen ciertas pasiones que nos ciegan y entorpecen para la búsqueda de la verdad.

4) COMENTARIO (Propiamente dicho): Si en la confección de la estructura y el resumen lo verdaderamente importante era centrarse en lo que dice el autor, ahora llega el momento de relacionar lo que el autor dice con lo que nosotros podemos conocer. Este imaginario texto, parece estar relacionado con el tema del dualismo/monismo, alma/cuerpo, mente/cerebro que se ha estado viendo en clase durante esta evaluación. Su postura es claramente dualista. Sería una buena ocasión para exponer en qué consiste el dualismo poniendo ejemplos de dualismos en la historia de la filosofía, como también de la postura contraria. Al final podríamos dar una opinión fundada al respecto. También podríamos haber hecho relación a un tema visto en la primera evaluación: el tema de la VERDAD. Queda también patente su actitud dogmática respecto a la verdad. Del texto se podrían extraer muchas más relaciones, pero eso lo haréis más adelante.

A LOS AMIGOS CONTERTULIOS DE 1º A...(LOS TECNOLÓGICOS)

Aquí esta la lista de los que tendrán que mostrar todo lo que saben sobre los contenidos de la 3ª evaluación, en el examen de suficiencia:

HUME, LAPLACE, POLICLETO,PITÁGORAS,COMTE,DAWKINS, ROUSSEAU (Nº20),GHANDI,SIMONE DE BEAUVOIR,DIONISIO,DEAÑO Y PLATÓN.

Las posibles dudas las podemos resolver el lunes próximo.

SALUDOS.

EL PROFE.

miércoles, 4 de junio de 2008

¿ES NECESARIO EL CAPITALISMO?

Propongo para el diálogo este texto del Che Guevara que nos ha mandado vuestro compañero Karl Marx. Aunque este asunto no está dentro de los asuntos que nos ocupan últimamente, sin embargo puede ser un tema interesante:

"Lo difícil de entender, para quien no viva la experiencia de la Revolución, es esa estrecha unidad dialéctica existente entre el individuo y la masa, donde ambos se interrelacionan y, a su vez, la masa, como conjunto de individuos, se interrelaciona con los dirigentes.En el capitalismo se pueden ver algunos fenómenos de este tipo cuando aparecen políticos capaces de lograr la movilización popular, pero si no se trata de un auténtico movimiento social, en cuyo caso no es plenamente lícito hablar de capitalismo, el movimiento vivirá lo que la vida de quien lo impulse o hasta el fin de las ilusiones populares, impuesto por el rigor de la sociedad capitalista. En ésta, el hombre está dirigido por un frío ordenamiento que, habitualmente, escapa al dominio de su comprensión. El ejemplar humano, enajenado, tiene un invisible cordón umbilical que le liga a la sociedad en su conjunto: la ley del valor. Ella actúa en todos los aspectos de su vida, va modelando su camino y su destino.Las leyes del capitalismo, invisibles para el común de las gentes y ciegas, actúan sobre el individuo sin que éste se percate. Solo ve la amplitud de un horizonte que aparece infinito. Así lo presenta la propaganda capitalista que pretende extraer del caso Rockefeller -verídico o no-, una lección sobre las posibilidades de éxito. La miseria que es necesario acumular para que surja un ejemplo así y la suma de ruindades que conlleva una fortuna de esa magnitud, no aparecen en el cuadro y no siempre es posible a las fuerzas populares aclarar estos conceptos. (Cabría aquí la disquisición sobre cómo en los países imperialistas los obreros van perdiendo su espíritu internacional de clase al influjo de una cierta complicidad en la explotación de los países dependientes y cómo este hecho, al mismo tiempo, lima el espíritu de lucha de las masas en el propio país, pero ése es un tema que sale de la intención de estas notas.)